Laberinto

Laberinto

Vivo en este laberinto al que llaman vida,
está lleno de esclavos, míseros y pobres.
Los esclavos están atados
a la supuesta libertad,
al calabozo pasionario,
a la tempestad del amor
y a la sociedad que se ahogó en el recuerdo
junto con el miedo del olvido eterno.
Los míseros están eclipsados
por la esencia de un humano sin existencia,
por la suicida superficialidad,
por la oscuridad del deseo
y por la maniaca imaginación
que nos enloqueció.

Los pobres somos todos.
Nos hace falta ahogarnos en lágrimas de amor,
tenemos almas falsas y fáciles de manipular,
siempre nos hace falta más y más,
necesitamos sobrevivir al laberinto,
buscamos una luz que nos salve de ahogarnos,
falta la esperanza a la verdadera riqueza,
sabiduría para el corazón,
humildad para la cabeza
y recuerdo para olvidar la risa de la madre muerte.
Y yo sé que no saldré viva de este laberinto
al que llaman vida.

Nikki C. (Segundo de secundaria)