La honestidad, expresión del compromiso ético.

La honestidad, expresión del compromiso ético.

Por: Alejandro Santos.

Conforme al Diccionario la Real Academia Española una persona honesta cuenta con las cualidades de la decencia y la honorabilidad. De ahí que este valor requiera de la satisfacción del deber cumplido, de la integridad en quien la ejerce, del compromiso ético.

Asimismo es recatada y pudorosa, de actuar razonable y justo. Aspira en la medida de sus posibilidades a que sus palabras coincidan con sus hechos.

Tiene amor propio y por tanto “vergüenza” al igual que el reconocimiento de los demás, porque el interior y el exterior se hallan en armonía.

Tal armonía brinda claridad y ejemplo a los demás. Ser por dentro de una forma y por fuera de otra, ocasiona daño y conflictos, porque no se puede estar cerca de los demás ni los demás querrán estar cerca de quien no es confiable o digno de confianza.

La persona honesta, entre otras bondades, hace buen uso de lo que se le confía. Para muestra sirva este botón: utiliza los recursos adecuadamente, pues los aprovecha para generar bienestar. Es decir que se empeña en construir un mundo mejor.

Esforcemos por ser personas honestas. ¿Cómo? Veamos:

  • Seamos honorables.
  • Actuemos con rectitud.
  • Hagamos coincidir lo que decimos con lo que hacemos.
  • Aprovechemos al máximo nuestro tiempo y recursos.
  • Hablemos apegados a la verdad como una forma de respeto a los demás y a nosotros mismos.

Finalmente les dejo algunas frases para reflexionar:

La persona honesta vive lo que predica y habla lo que piensa.

Ser honesto no implica ser irrespetuoso con nadie.

Vive como un ser humano auténtico… Sé honesto.

Mentir para dañar a alguien voluntariamente es una injusticia.

Es necesario vivir honestamente, aunque esto suponga ir  a “contracorriente”.