FRENTE AL MAR, POEMA EN TRES MOMENTOS

frente al mar

Octavio Paz

En este poema Paz nos recuerda la importancia de abrir bien los ojos y mirar a nuestro alrededor para nombrar los objetos que pueblan el mundo. Aquí: el mar, las olas. Presencias vivas que nos interrogan permanentemente: el mar que sólo puede morir de sed de aire porque lo abarca todo. O bien: la ola definida desde su movimiento, desde su forma, al atardecer, en el mirador de Cancún, mientras un niño hace revolotear –indiferente a las tragedias y azares del mundo- un papalote por los aires. Veamos:

1
¿La ola no tiene forma?
en un instante se esculpe
y en otro se desmorona
en la que emerge, redonda.
Su movimiento es su forma.

2
Las olas se retiran
-ancas, espaldas, nucas-
pero vuelven las olas
-pechos, bocas, espumas-

3
Muere de sed el mar.
Se retuerce, sin nadie,
en su lecho de rocas.
Muere de sed de aire.