Catálogo de regalos

Catálogo de regalos

A los seres humanos nos gusta recordar momentos en los que el tiempo se detuvo por un momento y no había nada más importante para nosotros que lo que estábamos disfrutando. Uno de esos dulces placeres en la vida los vivimos cuando alguien nos da un regalo, porque éste se convierte en una expresión de los sentimientos más profundos.

Los historiadores nos cuentan relatos interesantes de regalos que se daban a los reyes como muestra de respeto y fidelidad, algunas ofrendas de reyes también son famosas, como los presentes que llevaron los magos después de haber nacido Jesús en Belén de
Judea; tenemos conocimiento de que los más representativos de éstos eran oro, incienso y mirra, incluso en los antiguos mitos los regalos fueron de gran relevancia, evoquemos la deseada y famosa caja en la cual, bajo la apariencia de un bien, Zeus había creado un engañoso mal, a la que llamó, Pandora, es decir, la omnidotada; pues cada uno de los inmortales había depositado en ella algún nefasto obsequio para los hombres.

Situación similar ocurre con la multifacética manzana que los niños regalan tradicionalmente como muestra de afecto a sus profesores, pero que descubren en cuentos como el de Blanca Nieves como un regalo tramposo, y mucho más que un regalo en el relato bíblico de Adán y Eva, la manzana ocupa un lugar preponderante y de suma importancia en el imaginario social.

Otros presentes  argados de simbolismo y anhelados por las mujeres, son siempre las  flores, desde los más soberbios arreglos florales hasta el más discreto capullo puede transmitir a una persona un puro sentimiento. Muchas veces una rosa, margarita o clavel puede convertirse en el mejor sinónimo de una disculpa sincera, una decidida declaración, o un tierno recordatorio de amor profundo.

Aunque algunas prefieren degustar chocolates, o regalos más prácticos como perfumes, bolsas o zapatos. Fue Marcel Mauss el primero que estudió a profundidad el proceso que encierra el regalo, identificándolo con el intercambio de obligaciones mutuas como elemento social inherente a la naturaleza humana y fundamentado en el esquema dar, recibir y devolver.

Autores como Belk, afirman que el principal valor del regalo es simbólico, desplazando el valor económico y funcional a un segundo plano. Ya que como hemos mencionado, desde tiempos inmemorables el regalo ha cumplido una función comunicativa dentro del grupo
humano, con fines tan heterogéneos como numerosos.

Es una realidad que hay regalos que nos llenan de entusiasmo y no cuestan un solo peso, éstos van desde una sonrisa, hasta un gesto, una palabra o incluso una mirada; han existido seres humanos de una riqueza espiritual inmensa que han regalado sus propios actos como sacrificios para el bienestar de otros. Algunos hombres consideran un beso como un inconmensurable regalo especialmente si llega de sorpresa. Y muchas madres  afirman que el mejor obsequio de sus vidas fue el momento de recibir a sus bebés.

Definitivamente, mucho se puede saber de la persona que obsequia algo, analizando lo que regala y la intención con la que lo hace. Así que cuando recibamos o demos un obsequio recordemos que de fondo hay mucho que pensar, pero sobre todo mucho que sentir.

Por: Olympia Santiago